Estábamos conversando cuando las voces de mi tío Mijaíl y la señora Alessa que entraban diciendo cosas sobre la reacción de alguien, pero no entendía nada, hasta que llamó a todos para hacer un anuncio, nos levantamos para ir a reunirnos, nos pidió que nos sentáramos y mi tío fue quién comenzó a hablar.
—Bien, querido público aquí presente, les tenemos una gran noticia
Nos observó a todos primero y se sobaba las manos, así todo risueño soltó la noticia
—¡Mañana me caso yo también!
Todos nos que