CAPÍTULO 107
Cuando desperté la habitación estaba muy iluminada, la ventana estaba con la cortina semiabierta dejando pasar hacia adentro los calientes rayos del sol, me estiré con toda la pereza del mundo, miré a mi lado y allí estaba el amor de mi vida dormido con el edredón casi en el suelo, yo aproveché acariciando su fornido pecho, su atractivo rostro, recordando cómo me Trataba de conquistar, de ganarse mi amor cuando yo estuve de novia con Robert, una pícara sonrisa asomo en mi rostro al recordar esas