Mundo ficciónIniciar sesiónHunter
Nunca pedí un vínculo de pareja.
Nunca anhelé la atracción desgarradora de la que hablaban mis compañeras de armas en nuestras largas noches junto a la fogata. Para mí, esas brujas del castillo eran unas tontas, ataviadas con sus túnicas y marchando por ahí cantando, todas criadas con debilidad en el reino humano, completamente desprevenidas para el verdadero deber de proteger esa maldita biblioteca o ser la compañera de un guardián.
Pero, me gustara o no, ahora es







