VALERIA
Busco escabullirme por otro lado.
—De aquí no te vas—me toma del brazo furioso—Basta de huir Valeria, de tener escusas, para no hablarme con la verdad.
—Quien eres tú para yo hacerlo—lo encaro—no eres nadie.
—Posiblemente sea la única persona que puede mantenerte con vida, pese a que has intentado matarme ya varias veces—no me grita, pero el tono que usa, me cierra la boca de inmediato—así que no agotes más mi paciencia porque estúpido no soy y ese lobo te amenazo directamente.
—No sabe