VALERIA
No puedo creer lo que acaba de decirme y apenas puedo parpadear asimilando lo que acaba de decirme.
—¿Qué? —le pregunto a centímetros de su boca—¿Qué acabas de decirme?
—Lo que escuchaste Valeria—responde—vamos a ir por tu hermana.
No me da tiempo a procesar la información cuando lo tengo pegado a mi boca besándome mientras me lleva a la pared donde profundiza el contacto, me vuelve la mente una nube de gas cuando no comprendo porque me prendo, porque me gusta y correspondo igualando su