Giulia
—¿Qué pasa? —Louisa me recibe junto al auto, con el rostro preocupado—. Sonabas terrible por teléfono.
Miro la casa antes de meter a Louisa en el auto y cerrar la puerta. Cuando el auto sale de la entrada, presiono el botón que activa la separación entre el asiento del conductor y el asiento trasero.
—¿Quién es el conductor?—, pregunta Louisa. —No lo había visto antes. ¿Dónde está Dutch?—
—Se llama Romero —respondo.
Parece que le han encomendado que me lleve de un lado a otro. Hace días