Muy cierto y real.
Habían llegado a un acuerdo para un intervalo de descanso para almorzar. No hizo falta que le dijera a su asistente que contratara un servicio completo de almuerzo para todos, ella ya lo tenía programado. Cuando llegó el servicio, optaron por almorzar en la salita de descanso. La salita no era muy espaciosa, pero supieron acomodarse. Por ratos, sentía varias miradas sobre su personas y sabía que lo estaban juzgando. Sin embargo, trató de no prestar atención a nada en particular y obligó a su es