Grumpy bear.
Siendo honesto, nunca imaginó que podría tener un momento de paz después de todos los acontecimientos que pasaron durante la semana. Si este fuera un día de su habitual rutina, seguramente estaría inquieto y trabajando hasta altas horas, encerrado en el despacho de su casa, olvidándose hasta de sí mismo. Esta noche, sin embargo, todo era diferente y aún le costaba un poco asimilarlo. De hecho, si tuviera que ir más allá, diría que toda la semana había tenido su toque distinto. Tal vez gracias a