Mundo ficciónIniciar sesiónALEXANDRA PEMBERTON
Por fin el acuerdo estaba firmado y aun me costaba creerlo; mi padre había estado reacio a firmar, pero no podía poner ninguna objeción ya que el acuerdo era detallado y perfecto; además, pese al desagrado que sentía por Francesco Andreotti, hasta mi padre tenía que admitir que una tregua era la mejor opción en estos momentos.
La empresa estaba creciendo y expandiéndose ca







