Capítulo 58: Detallista.
Capítulo 58: Detallista.
La mañana siguiente llegó con un sol frío. Daisy se sentó a la mesa del comedor, sola. El café humeaba frente a ella, pero no lo probó. Mantenía la espalda recta, la mirada fija en el jardín, con la mandíbula tensa. Cada vez que recordaba la cara de desesperación de Cassian en el coche, sentía una punzada de alivio que quemaba como el ácido.
Esa era su armadura. Si él sufría, ella estaba a salvo.
Pero el silencio se rompió con el sonido de pasos sobre el mármol. Un emp