Capítulo 102: Que solo sea para gemir mi nombre.
Capítulo 102: Que solo sea para gemir mi nombre.
Al ver que no se movía, lo empujó con un dedo.
—¿No oíste? Que vuelvas con tu pareja de baile. Seguro te está esperando para seguir frotándose contra ti. Ella sí parecía apreciar tus manos en su cintura.
Cassian siguió sin responder. Y se quedó allí, atrapándola entre su cuerpo y la puerta metálica del cuarto de limpieza.
—¿Celosa, Daisy? —preguntó al fin.
—¿Celosa? ¡Yo no tengo nada que...!
No la dejó terminar.
Acortó la distancia de un zarpazo y