Protegiéndola

Le pedí a mi hombre de seguridad que me buscara una manta para cubrirla, porque no quería que nadie fuera a filtrar una foto de ella, cuando baje a la sala vi que su esposo me estaba asesinando con la mirada, pero lo ignoré por completo y subí a la camioneta.

—me molestó mucho que este hombre se tomara estas atribuciones, sin contar que me hicieron ir en otra camioneta.

—me sentí aliviada porque cada vez estaba más cerca de poner la salvo —jefe conseguí los dos mejores doctores que hay en Itali
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP