¿Qué mierda les pasa a todos ustedes? ¡Ella es mi mujer!
—estallé, no pude aguantar más y tomé Adriano por el traje, ¡te dije que no me tocaras los cojones! A mí no me interesa si es tu esposa, ella estará con quien se sienta segura y protegida, me da lo mismo si es el esposo, el novio, mi amigo o un indigente. Yo estaré aquí para vigilar que se haga lo que ella desee, ¡entiende de una maldita vez que lo que está en juego es la vida de tu esposa y de tu hijo! No puedo creer que seas tan idiota,