Nuestra primera vez...
Los besos de Gianni eran totalmente ardientes, aquí no había ningún tipo de romance vainilla, eran certeros y enloquecedores, sabía que mi cuerpo quedaría marcado.
—la guie hasta la cama y la hice tomar asiento, luego me coloqué de rodillas, tomé una de sus piernas y quité sus zapatos, luego repetí el proceso y comencé a besar sus pies, mientras mis manos acariciaban sus piernas.
—joder, estaba perdida en el deseo, ¡ahhh!
—sonreí con malicia porque su cuerpo estaba respondiendo a mis caricias,