CAPÍTULO 76 - La perla fugitiva. Parte 2
Despertar en la guarida de la bestia
Narración en tercera persona
Los ojos de Catalina se abrieron lentamente al sentir la suave seda contra su piel.
Estaba acostada en la cama más grande que jamás había visto. La habitación destilaba puro lujo: madera oscura, detalles dorados y ventanales de suelo a techo que mostraban únicamente un bosque denso en el exterior. Una brisa suave traía consigo el aroma a pino y algo más oscuro... algo peligrosamente masculino.
Se incorporó despacio. Su cuerpo se