CAPÍTULO 78 - La perla fugitiva. Parte 4
El incidente desencadenante
(Perspectiva de Catalina)
Se suponía que el jardín sería un lugar tranquilo.
La luz de la luna bañaba de plata las flores nocturnas en plena floración, y una brisa suave transportaba el dulce aroma del jazmín. Álvaro me había llevado allí después de la cena; su mano descansaba con aire posesivo sobre la parte baja de mi espalda mientras caminábamos. Por un instante, casi olvidé lo peligroso que era.
Entonces, la paz se hizo añicos.
Un rugido furioso rasgó la noche co