CAPÍTULO 82 - La perla fugitiva. Parte 8
La Lenta Ruina
(Punto de vista de Catalina)
Estaba hecha un desastre.
Mi cuerpo temblaba incontrolablemente, lágrimas de frustración y placer abrumador corrían por mis mejillas. Mi coño palpitaba con tanta fuerza que casi dolía, mis muslos empapados de mis propios fluidos. Sentía que cada terminación nerviosa ardía.
Álvaro no me dejaba descansar.
Me volteó boca arriba con facilidad, sus poderosas manos agarrando mis muslos gruesos y separándolos hasta que mis rodillas casi tocaron mis hombros.