La tomo de las manos y se las besó, sus lágrimas mojaban sus arrugadas manos
—Perdóname Agatha yo… creí que te habías ido por… ¡Lo que hicimos!
—¡Lloré tu partida!, lloré demasiado, mi dolor fue tan grande, me culpé por ello
—Tú no tenías culpa de nada, ¡fue el destino!
—¿Por qué te ocultaste?, porque me hiciste pensar que habías muerto, ¿por qué?
—Fue por tu bien, tenía enemigos, querían matarme y a todos los que estaban conmigo, yo no quería perderte, mande un emisario y me informo que te