Capítulo Cuarenta y Tres — Sorpresas desagradables...
Diana Cross
En cuanto Lorenzo azotó la puerta y salió de mi apartamento, me descubrí pensando desesperadamente en cómo voy a salir de esta situación.
La verdad desnuda y cruda es que, a cada segundo que pasa, me apego más a este hombre dominador de una manera peligrosa e irreversible.
Si nosotros continuamos teniendo estos encuentros intensos y llenos de lujuria, tendré que huir de aquí con mi corazón una vez más despedazado.
Nunca, ni en mis mayores delirios, imaginaba que una sola noche de av