Antonella Russo
Sé perfectamente bien que jugué sucio con Lorenzo, pero la verdad es que ya fui demasiado lejos para rendirme ahora.
No iba a aceptar ese estúpido rechazo suyo así de fácil; ese CEO imponente, rico y poderoso será mío de una forma u otra, por las buenas o por las malas.
Sé de lo que soy capaz, y tengo la certeza de que, cuando finalmente tenga la oportunidad de atraparlo en mi cama, nunca más podrá resistirse a mí.
—Antonella, por el amor de Dios, ¿qué pasó aquí, hija? —mi madre