JAMES
—¿Por qué lloras? Yo no lo estoy haciendo, entonces tú tampoco lo hagas.
—Es que eres mi familia, no puedo aceptar lo que digan, soy médico también, pero me niego a aceptar que no hay más posibilidades y que — Se tapó la boca, para no terminar aquella frase, yo tenía las manos en los bolsillos y parado pegado a la pared, la miraba sin poder acercarme y consolarla, no sé cómo hacerlo si yo mismo no encuentro respuestas a como me siento en este momento, acabábamos de salir del consultorio