—Lo siento, pero no puedo.
—¿De qué hablas? Eres mi esposo, no puedes estar hablando en serio. — No quiero decirle que yo lo he apoyado en todo momento y lo mínimo que esperaba de él es que estuviera de mi lado. La verdad es que no entiendo lo que está pasando con mi vida, mi negocio y sobre todo mi familia. Cuando le dije que haría de mi parte para controlarme aquella noche que luego me hizo el amor, pensé que todo estaba bien, pero a la mañana siguiente empezó con esa frialdad que no es parte