Capítulo 88.
Arlo sigue moviéndose de un lado a otro.
— Estate tranquilo, por favor —dice Karen con una sonrisa. —Pasaste todo el día en el exterior ¿y sigues con energía?
— Es que solo es que lo vieras mamá, lo sorprendí y lo derribe, es increíble haberlo derrotado.
— Eres alguien increíble… tú lo eres…— Responde ella— Pero ahora necesitabas ducharte con agua caliente y ponerte ropa y que te cubras…
— No, mamá, es que entiende. —Arlo se suelta del agarre de su madre con los ojos brillantes.— En una de las