Capítulo 17.
Alejandra se encuentra en su habitación, poniéndose ese maravilloso perfume que siempre utilizaba.
Se mira al espejo y se sonríe, hermosa, elegante, atractiva y sensual.
Su loba dentro de su cuerpo aullaba en celo…
Deseosa de sentir las caricias del macho que le había pertenecido durante años.
— Eres perfecta, Alejandra —se dice con una confianza tal que cualquiera creería que son la verdad absoluta solo con escucharla.
Después, sale de la habitación en dirección de la de su pareja.
El aire