Capítulo 14.
Capítulo 14.
Karen está en su habitación arrodillada en el suelo aruñando los harapos con los que había llegado vestida a los territorios del rey licántropo.
— Tiene que estar por aquí, tiene que estarlo— susurra ella con las manos temblorosas y la respiración estancada en sus pulmones como una flecha.
Cuando finalmente encuentra una nota desgastada y arrugada.
Suelta el aire.
— Sabía que podía encontrarlo.
Eran las indicaciones que necesitaba.
Izquierda…
Roca este…
Luna llena.
Sus manos temblo