66. ¿QUÉ SIGNIFICA EXACTAMENTE SER TUYA?
MARGARETH
Me sentía embriagada.
Eufórica.
No solo por el beso, ni por el calor del cuerpo de Riven que aún parecía irradiar desde mis labios hasta lo más profundo de mi pecho.
No era solo el deseo, aunque ese hombre sabe convocarlo en mí como si hubiese nacido para hacerlo.
Era algo más.
Era la certeza —el dulce veneno— de que por fin podría hacer pagar a la desgraciada hada lo que me arrebató.
Mi abuela.
La persona que me dio un hogar .
que me hizo sentir seguridad cuando llegué.
La herida de