53. LA CULPA, LA MADUREZ, LA RESPONSABILIDAD
LUIS
A mi lado está, sin duda, la mujer que eligió mi corazón.
La humedad del césped, la penumbra del jardín y su respiración agitada... todo parecía un sueño al inicio.
Un sueño hermoso.
Uno que habría deseado prolongar eternamente.
Pero sus palabras...
sus confesiones...
me trajeron de golpe a la realidad.
Una realidad más cruda de lo que jamás imaginé.
La única luz en medio de este desastre es que su compromiso no es fruto de un príncipe caprichoso con intenciones turbias hacia ella.
No.
Es