95. MALOS PLANES
REY GUILLERMO
La corona pesa más cuando uno va solo con sus pensamientos.
No por el oro.
Por las decisiones.
Cada una es una piedra más en los bolsillos.
Y yo ya camino como un hombre que cruza un río profundo.
La hora de la reunión se acerca.
El jardín quedó atrás, con sus risas tensas y sus tazas de té temblorosas. Mi padre no estaba equivocado. Detesto admitirlo, pero la edad le ha regalado esa clase de verdades molestas.
El reino necesita distracción. Una boda. Música que disime el retu