43. UN INFIERNO CUBIERTO DE SEDA
LIZZY
Debería estar feliz.
Todos dicen que soy la mujer más afortunada del reino.
Después de todo, no cualquiera se convierte en la prometida del príncipe heredero.
A veces incluso me lo repito frente al espejo, como si al decirlo en voz alta lograra sentirlo de verdad.
Sé que muchas me critican a mis espaldas.
Las escucho reír cuando creen que no estoy cerca, o murmurar mi nombre como si fuera una palabra sucia.
Pero lo curioso es que, cuando me ven de frente, todas sonríen, me halagan el vest