124. EL CANTO Y LA JAULA
LADY OLINDA
No quería tener que llegar a esto, pero no tengo opción.
Las palabras de esa chica son peligrosas y por eso debo administrar sus silencios.
Lizzy es como una hermosa ave cuyo canto viaja más lejos de lo que sus alas podrían jamás llevarla. Y en este caso, no me agrada quien termina escuchándolo.
Ella pudo haber tenido una vida tranquila. Haber dado honor a su familia. Incluso, si hubiera jugado bien sus cartas, habría podido convertirse en la madre del primogénito. La madre del pró