Cuando la conocí antes, no me había parecido alguien que se preocupara especialmente por cosas como el tiempo.
Y, sinceramente, habría esperado mucho más de los quince minutos que esperé. Aunque Logan me observaba con recelo, como si estuviera intentando encontrar la manera de convencerme de cambiar de opinión.
La tinta de tatuaje podía cambiar el olor de una persona. Con suerte, a Enzo le gustaba el chocolate y los pinos mezclados con tinta. Si no... bueno, quizá no tendría que aparearme con é