Nikolai sonríe mientras lleva a James a su nueva oficina.
— Bienvenido a tu nuevo espacio, James —dice Nikolai, su tono sarcástico—. Aquí podrás hacer... absolutamente nada.
James se enfurece.
— Te voy a demostrar que soy mucho mejor que tú en esto —dice James, su rostro rojo de rabia.
Nikolai se ríe.
— No lo creo, James. Nunca has servido para nada. Eres bueno para lo único que no sirves para: el juego. Pierdes cantidades de dinero en el casino —dice Nikolai, su voz llena de desdén.
— Y además