—Maravilloso postre—comenta Mariana después de un largo silencio.
—James debe amar mucho a Mariana para casarse con ella—.
James mira a Sofía, que está sentada a su lado, cerrando los ojos por un momento, pero no responde.
Mariana, sintiendo celos al ver cómo James se queda viendo a Sofía, interviene —¿Y tú cómo lo sabes? — le pregunta.
—Yo le conté—, responde Nikolai
—¿Por qué tienes que contarle tus intimidades? —, pregunta Mariana.
—Es normal, somos buenos amigos—, explica Sofía —Los amigos