Mientras tanto, Lucía era arrastrada hacia el bosque. Minutos antes, caminaba hacia la farmacia, sintiendo como su celo se apoderaba de su cuerpo y necesitaba algo para controlarlo. Sin embargo, al pasar por un callejón oscuro y solitario, una mano repentina la agarró con fuerza, cubriéndole la boca para evitar que gritara.
Ella en pánico, forcejeó desesperadamente con el hombre, pero su atacante era más fuerte y la golpeó en el rostro con el puño cerrado, provocando que se desmallara. El otro e