Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas madres siempre saben ver a través de las mentiras de sus hijos; la pregunta era qué haría Catalina con la verdad.
El timbre del penthouse sonó a las diez de la mañana con la insistencia de alguien que no aceptaría un no por respuesta. Ximena, que había pasado la última hora intentando concentrarse en un libro que no lograba procesar, levantó la vista cuando escuchó a Thiago maldecir en voz baja desde su estudio.<







