Ximena no había dormido. Las primeras luces del amanecer se filtraban por las cortinas del penthouse mientras ella permanecía sentada en el sofá de su habitación, aún vestida con la ropa del día anterior. Las palabras de Thiago resonaban en su mente con la persistencia de una alarma que no podía silenciar: matrimonio real, protección legal, única manera.
La puerta de su habitación se abrió sin previo aviso. Thiago entró con dos tazas de café, luciendo como si hubiera dormido perfectamente cuand