Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl correo llegó un martes por la mañana, en la segunda semana de septiembre, cuando Ximena estaba en la mesa del comedor con el café de las ocho y los planos de la tercera etapa que todavía eran solo bocetos pero que ya tenían, en esas líneas sin escuadra del cuaderno verde, la forma de algo que iba a existir.







