Mundo ficciónIniciar sesiónLa oficina de Teresa Mendoza se había convertido en un búnker de guerra legal. Documentos esparcidos por toda la mesa de caoba brillante creaban un mosaico de traición que Victoria contemplaba con una mezcla de incredulidad y furia contenida. Las primeras luces del amanecer se filtraban por las persianas venecianas, proyectando líneas de sombra sobre los papeles que amenazaban con destruir cualquier esperanza de proteger a su hijo no nacido.
—Es falsif







