Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación había sido transformada en un santuario de mentiras. Pétalos de rosas rojas alfombraban el suelo de mármol, formando un sendero hacia la cama king size que dominaba el espacio. Decenas de velas proyectaban sombras danzantes sobre las paredes, creando una atmósfera que pretendía ser romántica pero que a Victoria le resultaba sepulcral. El champagne Dom Pérignon descansaba en una cubeta de hielo junto a dos copas de cristal, mientras el aroma de las flores se mezclaba con el perfume masculino que Gabriel había esparcido por el ambiente.
Victoria permaneció inmóvil en el umbral, observando la escena con la distancia emocional de quien contempla un accidente automovilístico. Su vestido negro de seda se pegaba a su cuerpo como una segunda piel, elegido específicamente para esta noche que había llegado demasiado pronto. Sus manos, que habían sostenido armas y tomad







