Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de la llave girando en la cerradura resonó como un disparo en el silencio matutino. Victoria se detuvo en el umbral, sus manos temblando mientras sostenía el picaporte. La casa de Alejandro se extendía ante ella como un territorio extraño, aunque había sido su hogar durante meses. Todo se sentía diferente ahora, como si las últimas doce horas hubieran alterado la realidad misma.
Sus pasos sobre el mármol del vestíbulo sonaron demasiado fuertes en el aire espeso de la mañana. El aroma familiar de café recién hecho y el perfume de Carolina flotaba en el ambiente, mezclándose con algo más: la tensión palpable de una familia que había pasado la noche esperando respuestas que Victoria no estaba segura de poder dar.
—Victoria.
La voz de Alejandro la detuvo antes de que pudiera avanzar más. Se había levantado del sofá del







