Mundo ficciónIniciar sesiónEl rugido de los motores diésel llenaba el aire mientras los camiones militares se detenían frente al Estadio Universitario. Victoria sintió el metal frío de la plataforma contra sus piernas cuando el soldado que comandaba su vehículo gritó órdenes que se perdieron entre el caos de voces, llantos de niños y el constante zumbido de helicópteros sobrevolando la ciudad.
Miles de personas descendían de docenas de camiones, creando una multitud que se movía como una masa orgánica hacia las puertas del estadio. Victoria buscó desesperadamente el rostro de Alejandro entre la multitud, pero la distancia y el número de evacuados hacían imposible distinguir a alguien específico. Su corazón se aceleró cuando se dio cuenta de que también había perdido de vista a Diana y al resto del grupo que había estado con ella en el hospital.
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