Mundo ficciónIniciar sesiónEl suelo tembló bajo los pies de Victoria cuando la tercera explosión resonó desde el centro de la ciudad. Las ventanas del hospital vibraron con una frecuencia que hizo que los dientes le dolieran, y el olor acre del humo comenzó a filtrarse por las rendijas de las puertas cerradas.
—¡Evacuación general! —gritó una voz por el sistema de altavoces—. Todos los pacientes y personal médico deben abandonar el edificio







