Mundo ficciónIniciar sesiónLa sangre era lo primero que Victoria procesaba cuando el humo finalmente se disipó lo suficiente para ver con claridad que no debería existir en esta cantidad, expandiéndose en charco que crecía con velocidad obscena mientras Alejandro yacía en suelo de concreto con ojos mirándola con expresión que era mezcla de dolor físico y algo más profundo que se parecía a disculpa por no poder protegerla mejor, con bala incrustada en su hombro izquierdo tan cerca del corazón que el paramédico que llegó minutos después susurraría que cinco centímetros más a la derecha y estarían preparando certificado de defunción en lugar de orden de cirugía de emergencia.
El hombro de Alejandro bombeaba sangre con cada latido de su







