40

El martes llegó con crueldad de día que no ofrecía descanso después de noche de horror, encontrando a Victoria parada frente al edificio en Avenida Constitución a las nueve de la mañana exactas con ojos rojos que ninguna cantidad de maquillaje podía ocultar completamente y ojeras que hablaban de horas pasadas en sala de espera de hospital rogando a dioses en los que no estaba segura de creer que permitieran que Alejandro abriera sus ojos una vez más, mientras su cuerpo se movía en piloto automático hacia oficina de Don Héctor porque el hombre que controlaba su vida con amenazas veladas no aceptaba excusas que incluyeran novios baleados o corazones rotos o almas destrozadas por culpa acumulada.

Don Héctor estaba sentado detrás de su escritorio de caoba cuando Victoria entraba a su oficina con pasos que arrastraba porque no había dormido y

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP