Mundo ficciónIniciar sesiónCuando conduces seis horas a un orfanato en la capital para conocer al hijo que nunca supiste que tuviste, cada kilómetro es tortura entre la esperanza de redención y el terror de otra manipulación de Gabriel.
La carretera se extendía como una herida gris bajo el cielo plomizo de noviembre. Victoria observaba el paisaje pasar por la ventana del Mercedes blindado, pero no registraba nada. Ni las montañas que se aplastaban contra el horizonte, ni los pu







