Mundo ficciónIniciar sesiónCuando el monstruo que destruyó tu vida revela que tienes un hijo de cuatro años que no sabías que existía con el hombre que pensabas que era tu salvación, cuestionas cada memoria y cada verdad que creíste absoluta.
El mundo se detuvo. No hubo explosión, ni caída dramática. Solo un silencio denso, viscoso, que se coló por cada poro de Victoria hasta llenar sus pulmones de algo que no era aire. Las palabras de Gabriel







