Mundo ficciónIniciar sesiónEl Audi atravesaba las calles de San Pedro a una velocidad que bordeaba la imprudencia. Victoria mantenía las manos apretadas contra el tablero, los nudillos blancos bajo la presión. A su lado, Alejandro conducía con esa concentración férrea que había perfeccionado durante años de negociaciones tensas y decisiones bajo presión. Pero esta noche, Victoria podía ver las grietas en su fachada: la mandíbula demasiado tensa, las







