Mundo ficciónIniciar sesiónExtendí un cheque hacia Periklis, quien lo recibió con una seriedad que parecía esconder palabras pendientes. En ese instante, recordé la perturbada reacción de mi jefe de seguridad al descubrir aquel lugar de pesadillas. Intrigado, levanté la mirada y le pregunté:
—Periklis, ¿por qué afirmaste que mi padre no había perdido la razón cuando descubrimos la segunda habitación? &mdash






