Mundo ficciónIniciar sesiónIlán no la interrumpió, aunque encontraba inverosímil la historia que le contaba esa extraña mujer; quería saber de qué acusaba “La Jefa” a su madre.
—Amaya vio en mi pobre e inocente hija una oportunidad para saldar sus deudas. Le llenó los ojos de ilusiones, la convenció y, incluso en contra de la voluntad de mi esposo y a escondidas de él, creyendo que mi hermano Stavros no permitiría que nada malo






