Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa nana Marina desde donde estaba no se perdía lo que hacían estas personas, para luego contarnos todo.
Eleonora había asentido con una determinación férrea. No permitiría que la hija de una auxiliar de limpieza como yo, por más suerte que hubiera tenido, la superara. Ella era Eleonora Rivera, acostumbrada a conseguir lo que quería, y estaba decidida a ser la señora Makis por derecho propio. ¡Había esperado






